Mito: los jugos de frutas te hacen ganar peso

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Pocas cosas en la vida son tan difíciles como lograr que un grupo de amigas se ponga de acuerdo para reunirse, pero por fin lo logramos. Hicimos una mañana de brunch en mi casa el sábado por la mañana.  

Tres de cinco estában a dieta, así que los waffles los hicimos con harina integral, buscamos jamones bajos en grasa, omitimos las mermeladas y las reemplazamos por compotas de frutas sin azúcar.

Toda la comida en la mesa era saludable, baja en calorías, pero sin sacrificar el sabor. Me sentía yo muy orgullosa hasta que una de ellas me dijo: “todo muy rico, lástima que no puedo tomar el jugo de frutas, porque engorda”.

No tardé en contestarle que no, que el jugo en realidad era de frutas naturales, que no le había agregado azúcar y que estaba licuado. Su mirada con desconfianza me dijo que seguía pensando que si lo bebía sentiría que tiraba por la borda la dieta que tanto le estaba costando seguir.

Le pregunté por qué pensaba que los jugos de fruta la harían ganar peso. Me contó que la entrenadora del gym al que va le dijo que éstos tienen demasiada fructosa y que son terribles, porque al no tener fibra toda el azúcar iba directo al torrente sanguíneo.

Le contesté que su entrenadora tenía razón a medias, que todo dependía del tipo de jugo que se escoge y la forma en la que te lo tomas.

 

Los jugos que debes evitar porque sí te hacen ganar peso

Este mito tiene un origen muy puntual, el hecho de que puedes encontrar en el súper muchos productos etiquetados como “jugo de (pon aquí el nombre de cualquier fruta)” y que en realidad no son lo que dicen ser.

Muchos de esos productos son una mezcla de agua y alguna forma de azúcar (jarabe de fructosa de maíz, por ejemplo), con sabores artificiales a frutas. Otros están hechos a base de concentrados. Los hay también hechos de frutas naturales, pero sólo en un porcentaje y que tienen azúcar añadida o les han quitado la fibra para que tengan un aspecto más uniforme.

Todos estos ejemplos sí que te hacen ganar peso y no son precisamente saludables, pero el problema no está en la fruta, sino en la forma en que han sido elaborados y procesados.

Revisa las etiquetas de los productos en donde está la lista de ingredientes y evita lo que diga:

  • Sabor artificial
  • Concentrado de jugo de…
  •  Azúcar
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Los jugos que sí valen la pena y cómo beberlos sin preocupación

Siempre escoge jugos que estén hechos con 100% fruta natural y a los que no les hayan quitado la fibra, para esto deben estar licuados.

La entrenadora de mi amiga tiene razón, en que sin la fibra, todas esas azúcares naturales de la fruta se absorben casi sin filtro y no tu estómago no se sentirá satisfecho, por eso, en la etiqueta busca su contenido de fibra.

Los jugos de frutas contienen calorías que debes tomar en cuenta, porque aunque no sean muchas, sí suman a lo largo del día. Por ejemplo, si reemplazas un vaso de refresco por uno de jugo natural, consumes menos calorías, lo cual es excelente para perder peso. Pero si reemplazas un vaso de agua por uno de jugo, estás sumando calorías.

Te doy un ejemplo más real: 300 ml del Antioxidante (de zarzamora y manzana) de Frutos de Vida te aporta 5 gramos de fibra y sólo 115 calorías. En una dieta de más o menos 2000 calorías al día, esta porción de jugo es menos del 6%, ¡nada mal!

 Ahora ya puedes disfrutar tu jugo de frutas 100% natural sin preocupación. ¿Cuál es tu favorito?

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Ivette González: comunicadora social, cocinera profesional, en búsqueda constante de un estilo de vida natural y saludable.